Comparte esta noticia con tus contactos

SANTO DOMINGO.- El Partido Renovador Reformista (PRR) propuso al gobierno la ampliación del sistema de drenaje pluvial de la capital para evitar inundaciones por lluvias a propósito de iniciarse este jueves la temporada ciclónica.

 

La propuesta está contenida en un documento dado a conocer a la opinión pública en una rueda de prensa encabezada por los ingenieros Héctor Rodríguez Pimentel y Osiris de León, presidente y secretario general del PRR.

 

“Hoy jueves 1ro de junio inicia la «Temporada Ciclónica» durante la cual se prevé la posible formación de 12 a 17 tormentas para la zona Atlántica. De estas tormentas los investigadores esperan que seis se conviertan en huracanes y que por lo menos dos alcancen las categorías 3 y 4 en la escala Saffir Simpson”, dijo Rodríguez Pimentel al introducir la rueda de prensa.

 

Expresó que esas tormentas habrán de traer, cómo es usual, lluvias en cantidades fuera de lo normal que podrían causar inundaciones y desbordes de ríos y cañadas que ponen a prueba nuestros precarios sistemas de drenaje pluvial y sanitario.

 

Añadió que el Partido Renovador Reformista (PRR), su equipo técnico y ejecutivo, ha querido hacer algunas recomendaciones al gobierno y al liderazgo político dominicanos para que juntos acometamos la tarea de ampliar y poner en condiciones adecuadas el sistema de drenaje pluvial de la ciudad de Santo Domingo y así evitar las frecuentes inundaciones que hacen colapsar el tránsito y que causan graves daños humanos y a nuestra infraestructura vial.

 

Por su parte el ingeniero geólogo Osiris de León, al presentar el documento base de la propuesta recomendó construir, en lo inmediato, adicionalmente a los 2 túneles de drenajes existentes en las avenidas Máximo Gómez y Núñez de Cáceres, tres (3) subdrenes granulares, en dirección norte-sur, que lleguen hasta el mar Caribe a través de ambos laterales de las avenidas Abraham Lincoln, Winston Churchill y Luperón.

 

Dijo que esos subdrenes deberán estar acompañados de otros subdrenes granulares y sistemas de alcantarillas en dirección este-oeste para recoger las aguas de urbanizaciones y puntos críticos y conducirlas hacia los 2 túneles de drenaje existentes y hacia los 3 subdrenes norte-sur a construir en ambas márgenes de las avenidas referidas.

 

“De esa forma, al menos, el 75 % de la escorrentía de tormenta drenarían hacia el mar Caribe, mientras el restante 25 % podría drenar de manera vertical a través de pozos filtrantes normales, de 12 a 24 pulgadas de diámetro, y grandes pozos puntuales, de 1 y 2 metros de diámetro, rellenos de grava gruesa, los que conduzcan las aguas pluviales desde los puntos críticos hacia el nivel freático, sabiendo que en el malecón el nivel freático está a 10 metros de profundidad y que en la Av. 27 de Febrero está a 50 metros de profundidad”, argumentó De León.

 

Dijo que en toda ciudad se diseña el sistema de drenaje acorde a 3 variables fundamentales: primero, la precipitación máxima probable (PMP) que se pueda esperar en un evento hidrometeorológico extremo, como una tormenta cuasi estacionaria, o huracán cuasi estacionario, o una vaguada con lento desplazamiento, precipitación que pueda generar máximos acumulados anormales, de 100 a 150 milímetros de lluvias por metro cuadrado por hora.

 

“La segunda variable es que el drenaje topográfico natural hacia ríos, arroyos, cañadas o mares cercanos permita la rápida salida, total o parcial, de los volúmenes pluviométricos acumulados durante el período pico de lluvias, sin que se acumule mucha agua en depresiones topográficas”, dijo

 

Añadió que una tercera variable sería donde las condiciones topográficas no ayuden al rápido drenaje, total o parcial, de los volúmenes de aguas acumuladas, y el agua se estanque y afecte a la sociedad, se instalen sistemas de drenajes sustentados en canaletas, alcantarillas, subdrenes granulares, galerías de infiltración, pozos filtrantes y cortes topográficos con tractores o palas mecánicas para remover rocas o suelos que impidan el rápido drenaje de las aguas acumuladas durante lluvias diluviales.

 

Expresó Osiris de León que el Gran Santo Domingo está cada vez peor en materia de drenaje pluvial porque “tenemos décadas construyendo urbanizaciones, avenidas, calles, aceras, contenes, plazas y parques, pero en ningún caso pensamos en el necesario drenaje para situaciones de tormentas”.

 

Dijo que cualquier área de nuevo desarrollo debe tener el drenaje correspondiente, pero al tenerlo “vemos con frecuencia inundaciones en la Av. Núñez de Cáceres con Gustavo Mejía Ricart, en las vecindades del club Los Prados, en las vecindades del club Paraíso, en la Charles Summer, en Los Ríos, en Los Jardines del Norte, en La Puya de Arroyo Hondo, en Guajimía, en la Winston Churchill, en la Av. Luperón, en los pasos a desnivel de la Av. 27 de Febrero, en varias estaciones del Metro de SD, en centros comerciales, en urbanizaciones y en muchos estacionamientos soterrados de muchos edificios de muy alto costo, en Naco, en Piantini, en Av. Rómulo Betancourt, en el Millón”.

 

Resaltó que el sector de Gascue nunca se inunda porque el agua de lluvia siempre drena hacia el sur.

 

De León apuntó que los gobiernos y las alcaldías no quieren invertir dinero en drenajes pluviales porque no se inauguran y no se ven, pero cuando la ciudad se inunda, de manera diluvial, las autoridades dicen que resolverán el problema, pero en realidad cada gobierno se lo deja al gobierno siguiente y cada alcaldía se lo deja a la alcaldía siguiente.

 

Se quejó de que se produce ese desinterés de las autoridades sin que la sociedad castigue en las urnas a los responsables de esa negligencia “que es inaceptable en un clima tropical, como el nuestro, donde cada año, entre mayo y diciembre, tenemos vaguadas, tormentas y amenazas de huracanes”.

 

A continuación, el resto de las argumentaciones del geólogo Osiris de León para justificar la necesidad de que se amplíe el sistema de drenaje pluvial de la capital:

 

Los Prados y la Av. Núñez de Cáceres, que separa a Los Prados de San Jerónimo, están en una zona arcillosa impermeable de una antigua laguna interior del sistema de terrazas de calizas coralinas, por lo que el suelo arcilloso acumulado allí no permite el drenaje vertical de las aguas de escorrentías, y eso obligó a que en el pasado geológico, hace más de 100 mil años, la naturaleza estableciera su propio sistema de drenaje vertical a través de las cavernas ubicadas donde hoy se encuentra el parque de la Núñez de Cáceres, siendo ese el destino final de esas aguas, pero al construir el parque de la Av. Núñez de Cáceres no se colocaron galerías de infiltración o subdrenes granulares que se extendieran por debajo de las aceras hasta llegar a esas cavernas y así el agua de lluvia pudiera drenar libremente y fácilmente durante cada vaguada, tormenta o huracán.

 

Lamentablemente, dejaron la laguna totalmente cementada en su porción superior, con lo que bloquearon el drenaje del agua, y ahora, cada vez que llueve torrencialmente, la zona se inunda de forma peligrosa y los ciudadanos y vecinos tienen que atravesar esos grandes charcos de agua.

 

El principal problema periférico que complica y agrava la pésima respuesta del limitado sistema de drenaje pluvial que tenemos en la capital es que entre el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo se producen diariamente entre 3,500 y 4,000 toneladas métricas de basura, porque cada persona produce, en promedio, 2 libras de basura cada día, y una parte de esa basura se queda en las calles, en las aceras, en los patios, en las plazas, en los parques, en los vertederos improvisados en esquinas, en solares baldíos, etc, y cuando llueve de manera torrencial, como suele llover en esta época, esa basura es arrastrada por las corrientes de agua y llegan hasta los sistemas de drenaje que tienen limitaciones de rejillas, y bloquean la libre entrada de agua a esos sistemas de rejillas, por lo que de manera objetiva hay que admitir que la basura agrava el problema del precario sistema de drenaje pluvial que tenemos en la capital.

 

Las lluvias caídas en la noche del 4 de noviembre del año pasado representaron un diluvio en pequeña escala, porque en Arroyo Hondo, entre las 5:30pm y las 12:00 de la medianoche cayeron 245 milímetros de lluvia por cada metro cuadrado, con un pico de 80 milímetros por metro cuadrado en horario de 6:00pm a 7:00pm, y un total acumulado de 260 milímetros por metro cuadrado entre las 5:30pm y la 1:00am, es decir, 260 litros de agua por metro cuadrado, igual a 69 galones por metro cuadrado en ese sector, pero los datos pluviométricos de todo el Gran Santo Domingo sugieren que cayeron cerca de 60 mil millones de galones de agua, lo que con un pésimo sistema de drenaje pluvial, parcialmente bloqueado por desechos sólidos, dio como resultado que la ciudad de Santo Domingo se inundara, el tránsito colapsara hasta la madrugada y 8 personas perdieran la vida en Los Ríos, La Puya de Arroyo Hondo, Villa Claudia, Manoguayabo, Villa Francisca y La Zurza.

 

Si la ciudad de Santo Domingo hubiese tenido en esa ocasión un adecuado sistema de drenaje, como proponemos ahora, con capacidad para drenar los volúmenes generados por una precipitación pluvial diluvial del orden de 100 a 150 milímetros de lluvias por cada metro cuadrado en cada hora, la ciudad no se hubiese inundado y el tránsito no hubiese colapsado como colapsó, pues la ciudad Colonial, construida por Nicolás de Ovando a partir de 1504, nunca se inunda, con ninguna tormenta o huracán, gracias a que lo primero que Ovando hizo fue construir un sistema de drenaje pluvial y sanitario, con una capacidad de drenaje que supera la máxima entrada de agua que se pueda presentar en una tormenta o en un huracán.

 

Imaginemos las ambulancias con personas en situaciones de emergencias en tránsito a clínicas y hospitales, las que se vieron bloqueadas en la noche de ese viernes de noviembre pasado y que pudieron morir en medio del atasco del tránsito.

 

Invitamos al presidente de la República a convocar a todo el liderazgo político nacional para firmar un gran pacto en pro de la construcción de un sistema de alcantarillado pluvial para el Gran Santo Domingo, porque con el cambio climático cada año tendremos amenazas similares.

 

Además de Rodríguez Pimentel y Osiris de León estuvieron presentes en la rueda de prensa los dirigentes del PRR José Espaillat, Rosita Miniño, Freddy Roa, Junior Rodríguez, Rafael Infante, Melquis Vásquez, German Rosario, entre otros.

 

Comentarios desactivados en Partido Renovador Reformista plantea medidas para evitar inundaciones durante temporada ciclónica en RD