La empresa japonesa Sanrio, propietaria de populares personajes como Hello Kitty, My Melody y Cinnamoroll, canceló una colaboración comercial con la serie de espionaje VIVANT, tras la controversia generada por las acusaciones de medios estatales chinos sobre la representación de hechos históricos relacionados con la invasión japonesa a China.
En un comunicado publicado el miércoles por la noche en la red social Weibo, la filial de Sanrio en el mercado chino reconoció que la alianza incluía contenidos que no se ajustaban a la filosofía corporativa de la compañía. Por esta razón, anunció la cancelación de los proyectos y las actividades promocionales vinculadas a la producción.
La empresa también ofreció disculpas por la preocupación ocasionada y aseguró que fortalecerá los mecanismos de revisión de futuras colaboraciones, al tiempo que reiteró su compromiso con la convivencia armoniosa.
La controversia en torno a VIVANT
La polémica se intensificó tras el anuncio de una nueva colección inspirada en VIVANT. En julio pasado, se habían presentado figuras de Hello Kitty y otros personajes caracterizados como protagonistas de la serie japonesa.
Medios estatales chinos, entre ellos Global Times y Diario del Pueblo, cuestionaron la producción por presuntamente atribuir a personajes chinos actos de tortura cometidos por tropas japonesas durante la invasión de China.
Las publicaciones acusaron a la serie de distorsionar la memoria histórica y de intentar encubrir los actos de agresión mediante estrategias de influencia y manipulación de la opinión pública.
En un editorial difundido el miércoles, Global Times advirtió que las colaboraciones con contenidos considerados contrarios a China podrían perjudicar las ventas de Sanrio y deteriorar la confianza de sus consumidores en ese mercado.
China, un mercado clave para Sanrio
De acuerdo con Global Times, Sanrio registró ingresos de 781 millones de yuanes, equivalentes a unos 110 millones de dólares, en China durante el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento interanual del 40 %.
La controversia pone de relieve los desafíos que enfrentan las marcas internacionales al desarrollar alianzas comerciales en mercados donde las representaciones históricas y las tensiones entre países pueden generar reacciones entre los consumidores.




