Estos cambios merman el poder e influencia política estadounidense, aumenando automáticamente la importancia estratégica del oro.
Hoy nickel y litio son fundamentales para fabricar baterías de vehículos eléctricos.
Chile recién nacionalizó sus yacimientos de litio, los principales del mundo, hace un año México hizo lo mismo, e Indonesia, gran productor de nickel, prohibió exportarlo.
Gobierno y oposición dominicana deben ponerse de acuerdo para nacionalizar el oro y el nickel, ahora o nunca. Podemos alcanzar un mejor nivel de vida, o perpetuar la pobreza.
La pregunta es: ¿el liderazgo dominicano, tendrá las testosteronas políticas necesarias para aprovechar este momento único e irrepetible?.




