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Por: Germán Martínez.

EL 14 de Julio del 2002 moría en la clínica Abreu Joaquín Antonio Balaguer Ricardo, había nacido en Navarrete un 1 de septiembre de 1906.

Desde muy joven tuvo presencia pública, la que comenzó al lado de Rafael Estrella Ureña y en la lucha por salida del país de las tropas del ejército norteamericano que nos habían invadido en el 1916, maestro para poder hacerse abogado, lector consumado, orador y poeta era una promesa de Santiago a pesar y por encima de los convencionalismos sociales de la época.

Rafael Leónidas Trujillo emergió de las filas de las Fuerzas Armadas para darle apoyo a Estrella Ureña, el jefe político de Balaguer en busca de derrocar al presidente Horacio Vásquez, hecho logrado el 23 de febrero de 1930, pero se vio inmediatamente claro que Trujillo había usado a Estrella Ureña y no lo contrario.

El brigadier Trujillo, casado en segundas nupcias con Bienvenida Ricardo, prima cercana por parte de su madre Carmen Cecilia Ricardo y Heureaux, fue traído de Santiago a la residencia del brigadier candidato en los jardines de la casa presidencial lo que hoy es el palacio nacional para que lo ayudara en la búsqueda de la presidencia.

Logrado el objetivo, Balaguer fue nombrado abogado del estado y de ahí en adelante fue figura prominente durante la dictadura de Trujillo hasta que salió al exilio en el 1961 ajusticiado el tirano y sindicado por muchos como un cadáver político y por otros como un muñeco de papel.

Ni una cosa ni la otra, resucitó y regresó y gobernó ininterrumpidamente por 12 años y luego por 10, murió en olor de santidad visitado y consultado por todos, y declarado Padre de la democracia dominicana por el Senado de mayoría perredeísta sus peores adversarios políticos.

Antes de morir escribió un libro, La palabra encadenada, recopilación de discursos pronunciados por él durante la dictadura, pero con la novedad de que incluía capítulos de un libro sobre Trujillo y su Era que debería ser publicado completo veinte años después de su muerte cuando la figura y accionar del tirano por el paso de los años fuera enjuiciada con más razonabilidad y rigor histórico sí eso es posible.

Según dice en la página 253 dejó en manos de una persona los originales del libro, igual que la página en blanco de sus memorias de un Cortesano de la Era de Trujillo para ser publicada igualmente veinte años después de su muerte.

Ha llegado el momento, nadie sabe quién o quiénes tienen el libro ni la página en blanco, quien esto escribe a pedido a dirigentes del partido Reformista, amigos y seguidores que digan algo, pero el silencio ha sido la respuesta.

El país espera con ansiedad la publicación del libro y de la página en blanco, no es posible, ni de hombres serios no cumplir una promesa de ese tamaño e importancia dada a un hombre de las dimensiones e importancia histórica todavía veinte años después de su muerte.

Esperamos una respuesta para no creer que el presidente Balaguer le mintió al país.

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