ESTADOS UNIDOS.- El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis) puso en marcha el miércoles un proceso de revisión de beneficios migratorios concedidos durante la administración del expresidente Joe Biden, medida que forma parte de una política de mayor fiscalización impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump.
La iniciativa abarca residencias permanentes (green cards), solicitudes de asilo y permisos humanitarios, y contempla la reapertura de expedientes previamente aprobados en los que se detecten posibles irregularidades, según reportó el periódico La Nación.
El director del USCIS, Joseph B. Edlow, informó que desde el inicio del año fiscal 2025 la agencia ha reforzado sus mecanismos de investigación. Según datos presentados ante el Congreso en febrero, se han realizado cerca de 33,000 derivaciones a unidades de detección de fraude y al Departamento de Seguridad Nacional, lo que representa un aumento significativo en comparación con periodos anteriores.
De acuerdo con esas cifras, se han concluido más de 21,000 investigaciones, en las que se identificaron anomalías o posibles indicios de fraude en una parte de los expedientes analizados. Las autoridades han señalado que estas acciones forman parte de una estrategia orientada a fortalecer los controles dentro del sistema migratorio.
A través de sus canales oficiales, el USCIS indicó que la revisión se centrará en casos donde existan elementos como presentación de información falsa, antecedentes penales no declarados o errores administrativos durante el procesamiento original.
Alcance de la medida
Las autoridades precisaron que el proceso no se limita a las residencias permanentes, sino que incluye un amplio espectro de beneficios migratorios otorgados en la gestión anterior. En ese sentido, los expedientes podrán ser reabiertos cuando existan fundamentos legales para su revisión.
Como parte de estas acciones, la agencia prevé la implementación de operativos especializados dirigidos a examinar casos específicos, incluidos algunos relacionados con programas de refugiados.
Posibles implicaciones
El USCIS advirtió que, en caso de confirmarse irregularidades tras el debido proceso, los beneficiarios podrían enfrentar la revocación de permisos de trabajo, la pérdida del estatus de residencia legal y la eventual apertura de procesos de remoción ante tribunales de inmigración.
La medida se desarrolla en un contexto de ajustes en la política migratoria estadounidense y podría generar efectos entre comunidades de migrantes que obtuvieron beneficios en años recientes.




