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Por: Andrés Lugo Risk

La población mundial ha su­frido los emba­tes de una pan­demia que ha cobrado la vida de casi 3 millones de seres humanos, siendo nuestro continente americano el más afectado.

Sin embargo, la humani­dad nuevamente se ha pues­to de pie, se ha levantado con su maravilloso ingenio, su increíble capacidad de lu­cha y su gran sentido de sa­crificio para enfrentar al Co­vid-19 y lograr vencerlo. Ha encontrado las fórmulas adecuadas para inmunizar­nos del virus y lograr un ni­vel tal, que reduzca su capa­cidad destructiva y mortal a una mínima expresión.

Sin embargo, llama asombrosamente la aten­ción, que ante esta difícil situación, resurjan grupos que promuevan la no va­cunación, recreando todo un movimiento antivacu­nas, que ha existido desde el mismo surgimiento de ellas. Tuvo gran auge e inci­dencia hace más de un siglo en contra de la inoculación de la terrible enfermedad de la viruela. Estos colecti­vos basan su campaña de oposición en diversos crite­rios de débil sustentación, desde lo religioso, pasando por lo sanitario, hasta llegar a lo político o científico.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la resistencia a las vacunas es una de las diez principales amenazas a la salud global y es en la población más empo­brecida y con menor escolari­dad que este tipo de informa­ción tiene mayor efecto.

En la República Domi­nicana hemos sido prota­gonistas de un proceso de vacunación efectivo, orde­nado y ágil por parte de un gobierno muy dinámico y enfocado que ha contado con la colaboración de una ciudadanía consciente y dis­puesta. La negativa de los temerosos o escépticos ha ido cediendo y la casi nu­la aparición entre nosotros de activistas antivacunas, nos han ayudado a conti­nuar con nuestra tradición de jornadas exitosas de va­cunación.

No compartamos “infor­mación” que desinforme ni nos dejemos llevar del im­pulso de un clic que nos ha­ga corresponsables de más sufrimiento. Por el contra­rio, esforcémonos más para que sigamos constituyéndo­nos para el mundo en todo un modelo a seguir.

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