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Santo Domingo. – Las Medusas Marinas, también conocidas como aguamalas,  son animales marinos pertenecientes al filo Cnidaria (más conocidos como celentéreos); son pelágicos, de cuerpo gelatinoso, con forma de campana de la que cuelga un manubrio tubular, con la boca en el extremo inferior, a veces prolongado por largos tentáculos cargados con células urticantes llamados cnidocitos.

Las medusas poseen tentáculos formados por células urticantes, o nematocistos, que usan para capturar presas y como forma de defensa. Estas células contienen una cápsula con un filamento tóxico (venenoso). Al contacto con una presa, los filamentos se eyectan e inyectan veneno. Los tentáculos de medusas muertas que a veces se encuentran en las playas pueden ser venenosos durante varias semanas.​

La toxicidad de la picadura de la medusa varía según la especie. La medusa más venenosa es la avispa marina.

El estudio de las medusas es algo sorprendente porque, fuera de lo común, cuando se analiza su interior se puede observar que no tiene de órganos que, para nosotros, serían vitales. Por ejemplo, estos animales no tienen corazón, cerebro o pulmones. Aunque la evolución de las medusas no ha llegado muy lejos, su desarrollo y complejidad le ha permitido seguir con vida y extenderse durante miles de años.

El veneno de las medusas puede ser tan mortal que es capaz de matar a un ser humano en cuestión de minutos.

Medusa Mitología Griega

 

Medusa es un nombre griego que significa “guardiana o protectora”. En general en la mitología era un monstruo ctónico femenino que convertía en piedra a aquellos que la miraban fijamente a los ojos. Desde la antigüedad clásica, la imagen de la cabeza de Medusa aparece representada en el artilugio que aleja el mal conocido como Gorgoneion.

Medusa considerada como un monstruo que sedujo a Poseidón y por eso fue desterrada. Medusa tenía una característica que la diferenciaba del resto de las gorgonas, ya que era el único mortal y la más bella de sus hermanas.

Su belleza fue tan grande que llegó a deslumbrar a Poseidón, que al verse enamorado de ella la sedujo —en algunas versiones se maneja como violación—en el templo de Atenea. Esto provocó que la rivalidad entre Atenea y Poseidón creciera. La ira de Atenea fue tan grande que su reacción inmediata fue la de castigar a Medusa, convirtiéndola en un ser igual que sus dos hermanas, Esteno y Euríale. Ambas eran monstruos, con manos metálicas, colmillos afilados, y unos ojos que emitían luz y quien los miraba directamente quedaba petrificado. Atenea se vio celosa de la hermosa cabellera que tenía Medusa, razón por la cual convirtió sus cabellos en serpientes y la desterró a vivir en las tierras hiperbóreas.

De aquel idilio que hubo entre Poseidón y Medusa surgió un embarazo, por lo que Atenea, ordenó a Perseo que matara a Medusa. Fue decapitada por Perseo, quien después usó su cabeza como arma​ hasta que se la dio a la diosa Atenea para que la pusiera en su escudo, la égida.

                                                         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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