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Santo Domingo.- Los Dodgers se coronaron como los campeones de la Serie Mundial de Béisbol tras 32 años de espera, más lo imprevisto de la aparición de la pandemia que no les permitio rociarse con champaña, ni realizar desfiles por las calles de Los ángeles.

La controversia narró inclusive el festejo en el terreno cuando su tercera base Justin Turner apareció en el terreno del estadio Globe Life Field en Texas  la sede neutral del Clásico de Otoño en una abreviada temporada  pese a que se acababa de confirmar su positivo por coronavirus en el juego en el que acababan de doblegar a los Rays de Tampa Bay.

Asimismo, el poder convertirse en el primer equipo que revalida el cetro desde el triple campeonato de los Yanquis de Nueva York entre 1998 y 2000.

“Es una cuestión mental”, señaló Mookie Betts, la afable estrella de los Dodgers.

Sabe de lo que habla, pues le tocó ser parte de dos fallidas defensas del título en su paso previo con los Medias Rojas de Boston.

En 2018, los Medias Rojas ganaron 108 juegos en la temporada regular rumbo a una Serie Mundial en la que derrotaron a los Dodgers. Al siguiente, con un roster casi intacto, Boston cosechó 84 victorias y quedó en el tercer puesto de su división. La palabra resaca retumbó desde abril de ese año por una foja de 13-17 al cabo de sus primeros 30 juegos.

¿Resaca? Es un término que desagrada a Betts.

“Cuando se empiezan a hablar de resaca, den por seguro que vamos a tener una resaca”, afirmó el jardinero. “Puede salir a decir que hay una resaca, que los lanzadores no tuvieron suficiente descanso, decir todas esas cosas. Para mí, son puras excusas”.

“Uno pelea tanto para alcanzar la cima y no es fácil permanecer ahí”, añadió. “Pero yo creo que tenemos un equipo completo para seguir arriba y lo que tenemos que hacer es mantener la ambición”.

La rivalidad

Los Dodgers han ganado el cetro de la División Oeste de la Liga Nacional ocho veces seguidas. Pero no pueden dar por hecho el noveno, más ante el ascenso de los Padres de San Diego.

Ahora mismo quizás no exista una rivalidad más apasionante en las mayores que la Dodgers-Padres.

Los Padres quieren tumbar a los Dodgers. Se toparon en

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