Comparte esta noticia con tus contactos

En el Partido Revolucionario Moderno (PRM) hay una realidad política que muchos conocen, pero que pocos se atreven a decir públicamente: las únicas dos fuerzas políticas reales, estructurales y determinantes son Luis Rodolfo Abinader Corona e Hipólito Mejía Domínguez. ¡Lo demás es bulto, cháchara politiquera, pataleo, ruido y fronteo!

No nos confundamos. Una cosa es tener aspiraciones presidenciales, aparecer en encuestas, movilizar dirigentes, hacer reuniones, colocar gente en determinadas posiciones o exhibir músculos mediáticos; y otra muy distinta es tener estructura, liderazgo, poder de decisión y control político real dentro del PRM. Hoy no existen tres ni cuatro grandes fuerzas en el partido oficialista. Existen dos grandes polos de poder: Abinader e Hipólito. Punto.

Luis Abinader tiene la principal fuerza política del PRM. Es presidente de la República y, más allá del cargo, se ha consolidado como el principal líder de esa organización política. Su influencia sobre la estructura gubernamental y partidaria lo convierte inevitablemente en una pieza fundamental para cualquier definición presidencial rumbo al 2028.

Del otro lado está el expresidente Hipólito Mejía, fundador, referente histórico y cabeza de una estructura política que conserva dirigentes, delegados, cuadros medios y una maquinaria interna que nadie que aspire seriamente a conquistar la candidatura presidencial del PRM puede darse el lujo de ignorar. Por eso, el camino hacia el 2028 necesariamente tendrá que pasar por Luis Abinader e Hipólito Mejía.

Los aspirantes pueden recorrer el país, levantar proyectos, hacer amarres, promover encuestas y proclamar que cuentan con fuerzas propias. Están en todo su derecho, pero llegado el momento de la verdad, cuando haya que contar dirigentes, delegados, estructuras y votos internos, entonces veremos quién tiene realmente con qué. Porque la política no se gana con percepción solamente. La política se gana con votos, estructura, liderazgo y poder.

Abinader e Hipólito tienen en sus manos una responsabilidad histórica: preservar la unidad del PRM y contribuir a que la competencia por la candidatura presidencial no termine convirtiéndose en una guerra interna capaz de destruir desde adentro lo que tantos años costó construir. Y hay algo todavía más trascendental: Luis Abinader tendrá sobre sus hombros una enorme responsabilidad política de cara al futuro inmediato del PRM.

Será bajo su liderazgo que el partido tendrá que demostrar si es capaz de administrar una sucesión presidencial sin fracturarse, sin dividirse y sin permitir que las ambiciones personales terminen colocando en peligro su permanencia en el poder. El 2028 parece lejano, pero políticamente está a la vuelta de la esquina.

Cuando llegue la hora cero, cuando desaparezcan los discursos, las fotografías, los movimientos de redes sociales y el fronteo, quedará al descubierto la verdadera correlación de fuerzas. Y ahí aparecerán nuevamente los dos nombres que hoy concentran los principales polos de poder del PRM: Luis Abinader e Hipólito Mejía.

Ellos tendrán una influencia decisiva en la unidad partidaria y en el escenario donde se escogerá al próximo candidato presidencial. Porque una cosa es hacer ruido y otra muy diferente tener el poder político para decidir.

En el PRM hay muchos aspirantes, muchos proyectos y demasiados generales queriendo mandar… Pero fuerzas políticas determinantes, hoy por hoy, hay dos: Luis Abinader e Hipólito Mejía. Lo demás es bulto, cháchara politiquera, pataleo y fronteo.

 

Comentarios desactivados en EDITORIAL | En el PRM solo hay dos fuerzas políticas reales: Luis Abinader e Hipólito Mejía; lo demás es bulto y chácharas politiquera