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Por Tirso Mejía-Ricart

El PRM necesita con urgencia desarrollar una identidad clara

El pasado 16 de febrero se cumplieron seis meses del Gobierno presidido por Luis Abinader, quien puede exhibir una impresionante hoja de servicios, entre medidas, actos simbólicos, planes, promesas y políticas públicas en general, que demuestran la calidad humana, la capacidad de trabajo y la vocación de servicio público que le han impreso una huella indeleble de cambio positivo en la sociedad dominicana.

Pero nadie gobierna solo ni todo un equipo de colaboradores le da real seguimiento a los proyectos políticos que se tienen, porque algunos de estos siguen otros planes y aparentan impulsarlos para tener acceso a los recursos de poder y dinero para cumplir los suyos. Eso tiende a generar una especie de cortocircuito cuando salen a la luz contradicciones que ponen en entredicho la sinceridad de sus actuaciones.

Otro peligro es olvidarse de las fuerzas que han posibilitado el acceso al poder y en particular del partido que fue el vehículo para alcanzarlo y debe servir para conservarlo: el Partido Revolucionario Moderno (PRM), organización la cual heredó del viejo PRD cualidades, defectos y dirigentes pero que debe también su éxito en las urnas en el 2020 a factores tales como la megacorrupción del Gobierno del PLD y su división, las marchas verdes, la manifestación de la Plaza de la Bandera y el activismo inusitado de la juventud y la mujer por el cambio.

En estos seis meses el presidente Abinader ha sabido escoger un núcleo importante de altos dirigentes del PRM como ministros y en otros puestos importantes de su administración, pero no los ha utilizado para el fortalecimiento de esa organización, sino más bien para robustecer su gestión, al tiempo que le ha dado acceso a posiciones de poder a extraños que tienen sus propias propuestas políticas, no coincidentes con las suyas.

El PRM necesita con urgencia desarrollar una identidad clara, con un Congreso que defina su ideología y objetivos de Gobierno, una Declaración de Principios, activar los frentes de masas, un programa de educación para dirigentes y militantes con sentido de solidaridad, que lleve orientación a una estructura consolidada en todo el país; y que permita el surgimiento de nuevos liderazgos capaces de rivalizar con los existentes, porque de lo contrario los líderes naturales pueden alimentar a las organizaciones rivales, que sí están tratando de reorganizarse.

Lo que corresponde es que el PRM dedique más esfuerzos al trabajo dentro del partido en su organización, frentes de masas, educación, relaciones internacionales y asuntos electorales, para garantizar el triunfo electoral democrático en las futuras elecciones, al tiempo que preservar las alianzas y con fuerzas y sectores que le permitieron ganar las elecciones del 2020.

No se puede complacer a todo el mundo porque se puede dar la sensación de debilidad. Por ejemplo, la mayor parte de la población y siendo un partido social demócrata se debe apoyar la interrupción del embarazo por las tres causales en el Código Penal, y de paso, no aumentar las penas sino establecer cúmulo de penas para los ya condenados.

En política lo que no avanza retrocede porque esta es muy competitiva y no se puede descartar que el viejo PLD trate de reunificarse para restablecer su hegemonía sobre un país que merece mejor suerte…

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